Añoranza del pregonero y del cornetín

Quién nos iba a decir que a estas alturas del siglo XXI, en la época de los cientos de canales de televisión, de diarios digitales, de blogs, de  páginas web confidenciales, de la noticia instantánea, en el que al minuto uno puede enterarse de casi todo, íbamos a añorar aquellos pregones que recorrían las calles, contándonos algo “de parte del Señor Alcalde…”. Pues sí, la política de comunicación de nuestro consistorio es tan opaca y tan poco diligente que, salvo para hacerse bombo y platillo, no nos acabamos de enterar de casi nada, más que a toro pasado y con hechos consumados.

No son estos los tiempos en que se aleja al ciudadano de la información de la gestión pública, bien al contrario. En aras de poner coto a posibles suspicacias, bueno sería que aquella fuera lo más transparente y abierta posible. Muchos de los casos que estamos hartos de ver en los periódicos se hubieran evitado con estas prácticas. La elección de un cargo público cada cuatro años no le faculta para campar a sus anchas en ese periodo de tiempo. Por el buen hacer de su tarea, por el bien de los ciudadanos cuyos intereses gestiona, es saludable una colaboración entre unos, los gobernados, y los otros, los gobernantes.
Esto lo saben y lo practican, aunque cuanto más lo hicieran mejor sería, muchos de nuestros políticos, y, en el más cercano mundo de lo municipal, muchos de los gestores locales. Es encomiable ver cómo presentan, defienden y sacan adelante sus proyectos, cómo se enfrentan a la crítica pública, de la oposición, de los periodistas, de los colectivos sociales, como utilizan, legítimante, los medios de comunicación al uso, prensa, publicaciones institucionales, páginas webs de sus corporaciones para ponerse en valor, para comunicar a sus gobernados lo mucho y bueno que hacen por ellos, para recibir sugerencias, para recoger opiniones.
Nos damos un paseo por los portales de los Ayuntamientos de nuestra región, no digo ya por el de la capital, y nos morimos de envidia cuando los comparamos con el de San Lorenzo de El Escorial. Añoramos poder encontrar en él un buzón de sugerencias, un perfil del contratante (lugar donde suelen anunciarse los licitaciones públicas), los correos electrónicos de los ediles y sus perfiles personales, los presupuestos de éste y los últimos años, una reproducción de los edictos publicados en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, unas políticas de participación ciudadana, unos anuncios de los asuntos a tratar en los Plenos, una publicación de lo en ellos decido a los pocos días, y no a meses de tales resoluciones (no se incluye un acta de Pleno desde julio), un informe sobre en qué se ha aplicado la primera inyección de dinero del llamado Plan-E (fueron casi 3 millones de euros), o de los 1.875.231 € que le va proporcionar el Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local. Siempre la machacona ventana “No hay artículos disponibles en este momento” (es decir, desde nunca). Eso sí, las normativas fiscales y los documentos para pagar creemos que están todos, por facilidades que no sea.
Empecemos poco a poco, no vaya a ser que la mucha tarea pendiente se nos atragante y no nos deje hacerla bien. 
Sugerimos al Ayuntamiento que ponga al día todo lo indicado más arriba. Le sugerimos también que, días antes de la convocatoria de un Pleno redacte una nota sobre su contenido y le pida a su  Gabinete de Prensa que la haga llegar a los medios locales con la misma celeridad con que le llegan las de las visitas de las autoridades regionales, las encomiendas y medallas entregadas y las inauguraciones.
Y ya que de Plenos hablamos, le sugerimos al Consistorio que no tenga reparo en invitar a los vecinos, convocándoles a una hora en que éstos puedan asistir. No pasa nada porque estos Plenos se celebren, por ejemplo, a las 7 de la tarde, fuera del horario laboral, y no a las 9 de la mañana, como es costumbre. Ya sabemos que nuestros ediles están muy atareados, pero no más que el resto, y un esfuerzo suplementario seguro que les entra en el sueldo. Y que incluya, dentro de la normativa que permite la Ley, y procurando la operatividad de tan importante reunión mensual, un turno de Ruegos y Preguntas.
Quisíeramos preguntar a nuestros regidores si han elaborado un Reglamento de Participación Ciudadana como el sugerido por la Federación de Municipios y Provincias, sería muy bueno que existiese y se pusiese en práctica. No nos cabe duda de que lo conocen, pero por si acaso, aquí lo dejamos. 
Para que no nos digan que no queremos colaborar.

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