BOSQUES DESPROTEGIDOS

CONVERTIR EL MONTE EN UN PARQUE: UN TRUCO PARA AUMENTAR LA EDIFICABILIDAD.

 
Estas 3 grandes zonas de bosque de las laderas de Abantos deberían estar protegidas, como lo están los montes que las rodean, y para ello deberían  tener la calificación de Suelo No Urbanizable Protegido por su valor forestal (SNUP) . El Avance del PGOU las define sin embargo como suelo urbanizable. Esto podría parecer un contrasentido, ya que la ley no permite urbanizar zonas tan arboladas. Pero hay una hábil maniobra detrás. Al calificarlas como suelo urbanizable y aplicarles un uso como zona verde, pueden  considerarse como si fueran los parques  y jardines de los nuevos proyectos urbanísticos. Como la ley del suelo obliga a que un 10% del terreno de las nuevas promociones se dedique a zona verde, se usan estos trozos de monte cubrir estos porcentajes y así pueden construir un 10% más de casas en las parcelas.

Esta manipulación de la ley  tiene graves consecuencias:

  1.  Para los ciudadanos. No cumplen con su función porque no son auténticos parques y no cuentan con los servicios ni infraestructuras que los hacen útiles para los ciudadanos: caminos, zonas de juegos, etc.  Además se encuentran asignados a urbanizaciones que están muy lejos. El ejemplo más grave es el del Prado de la Era, que según el PGOU son las zonas verdes de las urbanizaciones que se quieren construir en el sector APVI-Norte, junto a la AVI. Es decir, que estos vecinos tendrían que andar 10 kilómetros para llegar a su “parque”. 

  2. Para la naturaleza. El bosque está desprotegido. Es suelo urbanizable, y aunque su uso como zona verde restringe las posibilidades de edificación, no las elimina. Se podría urbanizar como un parque normal, destrozando el medio natural. También están permitidas una serie de instalaciones o edificios con usos concretos.   

  3. Para la ciudad.  Este “truco” permite saltarse la ley que obliga a reservar un 10% del terreno para zonas verdes y llenar las parcelas de edificaciones. Así se pueden construir  los nuevos barrios con ese estilo tan denso, sin un espacio libre, y tan agresivo con el entorno que hemos visto prosperar en los últimos años. Es especialmente grave que se permita y se fomente este tipo de urbanizaciones en una ciudad como San Lorenzo, que ha sido un referente de buen urbanismo durante siglos, y cuyos espacios verdes y jardines son tan importantes para la belleza de nuestro entorno urbano. 

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