El juego del Monopoli del señor Alcalde

La corporación de San Lorenzo de El Escorial se reunió en la tarde del martes 26 de mayo, para celebrar un Pleno ordinario  en el que se incluía  un punto del orden del día relativo a una modificación puntual no sustancial de sus Normas Subsidiarias, que son aquellas por las que se rige la corporación para administrar el planeamiento urbanístico de nuestro pueblo, a la espera de que sea aprobado un PGOU.

Estándose como se está actualmente, en periodo de estudio de las sugerencias al Avance del PGOU presentado por el propio Ayuntamiento, la Plataforma Ciudadana Escurialense se preocupó por  conocer el alcance de esta modificación, e hizo un llamamiento a todo el que pudiera, para asistir a este Pleno. Una modificación realizada, a estas alturas del procedimiento para la aprobación del controvertido PGOU por  el mismo equipo redactor,  resultaba un poco extraña.

Y extraña sigue siendo, a pesar de todas las explicaciones ofrecidas durante el pleno tanto por el Alcalde, como por el portavoz de su grupo y concejal de urbanismo Gonzalo Cuesta. Se trata en principio, por decirlo con las mismas palabras empleadas en el Pleno, de quitar el “apellido” que llevan en el planeamiento vigente todos los equipamientos públicos previstos. Es decir, que si hasta ahora el suelo destinado a equipamiento publico estaba definido respectivamente como de uso deportivo, educacional, sanitario, etc,  ósea que llevaba  puesto su “apellido”, y cada cual sabia lo que en un futuro podría edificarse, tras la aprobación por la mayoría absoluta de los miembros del partido popular, con el voto favorable del concejal de Izquierda Unida, esta corporación tiene carta blanca para cambiar el uso de cada uno de estos suelos. Donde estaba previsto un colegio, puede haber ahora un vertedero municipal por poner un ejemplo, y donde se había reservado suelo para un polideportivo, ahora puede haber un centro sanitario. Todos estos cambios se podrán hacer a criterio del equipo de gobierno sin pasarlo por el Pleno, y evitando cualquier tipo de información al ciudadano. Y esto será así de ser aprobado definitivamente por la Comunidad de Madrid, a la se le envía de inmediato,  este “Mini PGOU para equipamientos” sacado sorpresivamente de la chistera. El argumento esgrimido por el grupo en el gobierno es que,  para cumplir sus compromisos electorales debe agilizar el trámite para construir el segundo centro de salud en la zona del Zaburdon,  en un suelo cuyo destino no era ese. Y nosotros nos preguntamos ¿por qué no actuar entonces únicamente sobre ese suelo, disponiendo todo lo necesario para construir el centro sanitario sin más? ¿por qué abarcar a la totalidad del suelo para el que se solicita a la Comunidad de Madrid la calificación genérica de “Equipamiento”? ¿Y por qué se dice en la memoria descriptiva y justificativa que esta modificación que se propone:  “no tiene incidencia negativa en el medio ambiente, ni en la movilidad, ni en las infraestructuras, que aumenta la edificabilidad no lucrativa de las Normas Subsidiarias…”, si se no se sabe aun donde va a ir cada cosa, puesto que todo puede cambiar de uso?

  Al estudiar la documentación a la que hemos tenido acceso, observamos que existen mapas del Proyecto de Reparcelación SAU-2 “Área de Actividad”, junto a otros donde estos suelos se reparten aquí y allá, y empezamos a atar cabos. ¿Se trata quizá de no esperar a la aprobación del PGOU, que ya comienza a tener una seria contestación por parte de los ciudadanos, para continuar dándole a la grúa y a la excavadora con mayor flexibilidad y sin tener que ofrecer explicación alguna ni a la oposición ni al resto de los ciudadanos? Bajo el paraguas de lo público y en suelo destinado a equipamientos  de manera genérica, el ayuntamiento  tendría mucho más margen de maniobra para jugar al Monopoli y así,  por ejemplo,  en el SAU 2, junto a la rotonda del Restaurante de la Sopa Boba, para ser mas exactos,  podría comenzar a construir vivienda publica sin esperar a la aprobación del PGOU. El juego del monopoli así estaría servido y a seguir moviendo ficha después. En una palabra, empezar ya la maniobra proyectada, que aún no se ha aprobado, de construir un nuevo núcleo de población a 14 kilómetros de actual casco urbano.

Es muy interesante seguir el curso de los plenos, la forma de manifestarse de nuestros ediles, el tono que emplean. Uno se explica así muchas cosas, la forma que tiene de transformarse y deteriorarse el lugar en el que has elegido vivir.

El señor alcalde tuvo un momento de cierta crispación ante las reiteradas preguntas de una concejala socialista, extrañada como nosotros, de esta propuesta del grupo en el poder en el ayuntamiento. Estas fueron las palabras textuales de Fernández-Quejo: “…Y le voy a decir una cosa, esto no afecta a Las Carmelitas, pero me propongo como Alcalde hacer una modificación puntual y traer al pleno el tema de las Carmelitas, no se crea que se me ha olvidado”.

Hemos aprendido que hay que ir a los plenos, a pesar de que no se nos deje intervenir el turno de ruegos y preguntas. Se aprende mucho de la condición humana. Avisaremos para el próximo y seguiremos informando

Equipo de  trabajo sobre  Comunicación de la Plataforma Ciudadana Escurialense.

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