No ver, ni oír, ni hablar.

Según la tradición japonesa los tres monos sabios, Kikazaru, Iwazaru y Mizaru, fueron enviados por los dioses para observar las maldades de los hombres. Cumplían su tarea bajo la máxima: “No veas lo malvado, no escuches lo malvado, no digas con maldad”. Las autoridades del Consistorio sanlorentino deben haber interpretado mal este legendario relato, ya que, más que evitar que nuestras propuestas lleguen a nuestros vecinos, pues para ellos somos el mal mismo, lo que pretenden es que ni escuchemos, ni hablemos de, ni propaguemos lo que vienen haciendo desde hace años con el más absoluto oscurantismo. Pues no lo van a lograr, aunque, una vez más, nos hayan denegado la posibilidad de poner dos mesas informativas en la vía pública. He aquí la carta que nos mandan
Creemos que, más que como los monos de la talla japonesa, quieren que nos quedemos como estos otros, y que aplaudamos si nos dan un plátano.
 

No dejan de ser chuscos los motivos por los que se deniega el permiso, ni más ni menos que: “implicaría un uso privativo ocasional y temporal, para una determinada entidad, pública o privada, confesional o aconfesional, en perjuicio de los espacios públicos“.  
En este pueblo estamos acostumbrados a ver mesitas de cuestación de la Cruz Roja, de la Asociación Española contra el Cáncer, de la iniciativa “Muévete”, del Bus Emprende, del de Rehabilitación de Viviendas, del Concurso de Pintura Rápida, de los niños que venden manualidades para pagarse el viaje de estudios y del monumental Belén. Todos ellos deben gozar de un especial don de inmaterialidad que les permite, ya sean de chapa o de cartón, no ocupar privativamente el espacio público
De imaginación, lo que se dice de imaginación, no andan muy sobrados en el Consistorio a la hora de argumentar. A lo mejor lo que querían decir era: “No os damos permiso porque no queremos que vuestra voz se oiga”. O lo que es peor: “No os dejamos, sencillamente, porque no nos da la gana”, pero no se han atrevido a dar rienda a sus sentimientos. Cela hubiese explicado llanamente que no les sale de ciertas partes y seguro que esa es la expresión más acertada para describir su actitud.  
 
Lo malo es que esta falta de imaginación la muestran también a la hora de encontrar soluciones y hacer propuestas para sacar a esta localidad del callejón donde la han metido. 
PUES NO NOS VAN A CALLAR. CON MESAS O SIN MESAS ESTE DOMINGO 14 DE MARZO ESTAREMOS
EN LOS JARDINCILLOS Y EN LA PLAZA DEL AYUNTAMIENTO INFORMANDO A LOS VECINOS.
 
¡ACOMPAÑADNOS! 

 
Y nos preguntamos, ¿tendremos que volver a esto?
 
 
 
 Esperemos que no. 
 
Foto de Pedro J. Pacheco bajo licencia Creative Commons 

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