Rueda de prensa

 San Lorenzo de El Escorial, un paraje privilegiado por su paisaje natural, su arquitectura y su historia, puede verse seriamente dañado si prospera un proyecto para construir un macrocentro comercial en el límite de su término municipal, junto a la autopista  A-6, muy cerca de las localidades de Guadarrama, Alpedrete y Collado Villalba. El terreno, que se encuentra a la entrada de una zona definida por la propia Comunidad de Madrid como gran reserva natural y cultural de la Región, espera luz verde para  la construcción de un polígono que, aunque proyectado inicialmente para talleres e industrias ligeras, se ha desviado a un planeamiento mucho más agresivo de áreas comerciales y de ocio.
La reciente aprobación por parte del Ayuntamiento del proyecto de Urbanización SAU II, en la franja situada entre la autopista y la nacional M-527 en dirección al Valle de Los Caídos, marca el inicio de una operación urbanística sin precedentes en esta parte de la sierra. A pesar de que la ficha urbanística del proyecto señala claramente que el terreno mide 384.000 cuadrados, en la última fase de la tramitación la superficie del sector crece hasta los 440.000 metros, por este motivo, la Plataforma Ciudadana Escurialense denunciará ante los tribunales, mediante un recurso contencioso administrativo, las múltiples irregularidades en que el Consistorio incurrirá de llevar a cabo dicho proyecto.
El proyecto, que se inició hace más de diez años, llega ahora a la fase final tras superar una sucesión de informes desfavorables por parte de distintas instancias de la administración autonómica. La Dirección General de Medio Ambiente, por ejemplo, ha marcado una serie de directrices para su aprobación que no han sido respetadas. A juicio de esta Plataforma, el Ayuntamiento ha podido incluir suelo no urbanizable protegido en esta última fase de la tramitación. 
La calificación de suelo especialmente protegido rodea en casi todo su perímetro al SAU II, ya que pertenece al territorio comprendido dentro de la Gran Cerca Histórica de Felipe II, declarado por la Comunidad de Madrid Bien de Interés Cultural en 2006. La ley de Patrimonio Histórico establece que cualquier planificación debe ajustarse a las directrices de esta declaración, por lo que este colectivo señala que el Plan Parcial aprobado en su día, debería haberse revisado y el Plan de Urbanización, que ahora se recurre, debía haber quedado en suspenso a la espera del resultado de la revisión.
La Plataforma Ciudadana Escurialense tampoco ve clara una permuta realizada para ceder suelo destinado a Viviendas de Integración Social en Colmenarejo, con un tamaño menor y un precio mayor, que el previsto en el municipio escurialense. Una permuta que la legislación prevé llevar a cabo cuando no hay espacio disponible y aquí estamos hablando de algo más de 34 hectáreas.
Hay que señalar que no se han llevado a cabo Planes Directores y Planes Especiales para la protección, ordenación y conservación del BIC de la Cerca Histórica y su entorno. Tampoco se han respetado las determinaciones de cara a la protección de la unidad paisajística y al mantenimiento de un modelo urbano original de ciudad concentrada alrededor del monasterio. Ni se ha tenido en cuenta que el planeamiento del territorio debe efectuarse de manera coordinada entre los distintos municipios implicados en la protección de la Cerca. Además, y aunque el Decreto del BIC lo prohíbe expresamente, con este proyecto de urbanización se eliminan partes del bien, puesto que para poder realizar el acceso al polígono, hay que destruir  parte de la Cerca. 
Este territorio, que fue reconocido en 1998 por la UNESCO cuando “El Escorial, Monasterio y Sitio” fue inscrito en la Lista del Patrimonio Natural y Cultural de la Humanidad, acaba de conseguir otro nuevo nivel de protección al ser incluido finalmente en el recientemente aprobado Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) de la Sierra de Guadarrama.

Un mal negocio para los escurialenses.

La construcción de este macro proyecto a más de 14 kilómetros del actual casco urbano de San Lorenzo, no es contemplado por esta Plataforma ciudadana como beneficioso para la mayor parte de los ciudadanos escurialenses ni siquiera desde el punto de vista económico. El escaso ingreso de alrededor de un millón y medio de euros para las arcas municipales no parece suficiente, dada la envergadura de la operación. Tampoco puede esperarse que la recaudación por IBI compense el alto coste que tendrán los servicios a cubrir en esta zona tan alejada.
El proyecto no apoya el tejido industrial de la población que lleva pidiendo clamorosamente desde hace tiempo soluciones. El polígono Matacuervos, situado dentro del casco urbano, se ha quedado pequeño pero este proyecto no va a solventar la cuestión. Es más, es inimaginable pensar que la clientela de este polígono tenga que hacer 15 kilómetros para acceder a sus servicios.
La promotora ha cedido unos terrenos para equipamiento público dentro del sector en una zona donde existe gran cantidad de arbolado,  lo que imposibilita cualquier tipo de construcción. Mientras tanto se computa como zona verde una ridícula franja situada a lo largo de la autopista.
La Plataforma Ciudadana Escurialense se lamenta de que el modelo de especulación y urbanismo descontrolado e irreversible, con una clara apuesta por el crecimiento a gran escala para beneficio de unos pocos,  sea el que subyace en este proyecto del Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial.
 
 
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