Un jardín en la calle Xavier Cabello Lapiedra o la manzana de la discordia del proindiviso

Vamos a extendernos un poco sobre otra agresión imperdonable al conjunto del casco histórico de nuestro pueblo. Además de el de las Carmelitas, hay otro jardín amenazado por la recalificación, se trata del que está situado en la Calle Xavier Cabello Lapiedra, esquina a la de Calderón de la Barca. Es una de las  escasas zonas verdes que van quedando en el casco urbano.
Situado justo en límite de protección del casco histórico, la recalificación anunciada por el Plan General de Ordenación Urbana para este jardín centenario, es un ejemplo palmario de  la  amenaza que se cierne para la vida vecinal, para las vistas y el entorno de los edificios colindantes,  con la consecuente perdida de valor de todas las viviendas afectadas y el cambio de clima producido por sustituir una masa vegetal por un bloque de cemento. Y es en definitiva  un ejemplo del interés recalificatorio de un Ayuntamiento más preocupado por hacer caja que por cuidar todos estos extremos en beneficio del interés general.

El Plan General de Ordenación Urbana que, redactado a costa del erario publico, está en fase de tramitación y estudio por la Comunidad de Madrid califica la actuación sobre este jardín como una modificación de detalle y dice: “En la parcela situada en la calle Xavier Cabello Lapiedra y la calle Calderón de la Barca se consolida la manzana al incluir la zona verde privada existente en la Ordenanza 2 – Manzana Cerrada, ya que no es una zona verde catalogada ni es de uso público”. Esto quiere decir que donde ahora hay un jardín mañana puede haber un bloque de pisos con todas las bendiciones favorables de las administraciones implicadas.  
La recalificación queda justificada  en el PGOU con este farragoso texto: “ Respecto al suelo urbano consolidado y a las Ordenanzas de aplicación se han producido respecto al planeamiento vigente las siguientes modificaciones de detalle que pretendan o bien corregir situaciones deficitarias, o bien matizar o modificar determinaciones normativas que se han demostrado negativas para el desarrollo de las previsiones de las vigentes Normas, o bien optimizar los suelos dotacionales en función de las necesidades que se han puesto de manifiesto en los estudios y análisis del propio Plan.
Juzguen los lectores por las fotos que ilustran este articulo ¿donde están las situaciones deficitarias que hay que corregir en este caso? y ¿cuales son las determinaciones normativas que se han demostrado negativas y qué es lo que se prevé en las vigentes normas al privar a un vecindario de esa zona verde privada para construir un edificio en poco mas de trescientos metros cuadrados convertidos en manzana cerrada? ¿Corren peligro todas las zonas verdes privadas del municipio que no estén catalogadas?
Hace unos años, en la esquina de enfrente,  surgió un bloque de viviendas, que por cierto aun no se han alquilado ni vendido en su totalidad, en el solar resultante de eliminar una vivienda con jardín. Ahora se trata de construir otro bloque en ese entorno situado junto a edificios altamente protegidos, como es el caso del que alberga precisamente este jardín del que hablamos. 
Pero para explicar todo este asunto hay que  acudir a otro dato muy significativo: la división horizontal de la propiedad tanto del jardín como del edificio que alberga. Se trata de una finca formada por un edificio de tres plantas y  el jardín rodeado por una tapia protegida igualmente por Bellas Artes, que data del año 1920.  El edificio, al que se accede por la calle Alarcón, cuenta con varias viviendas y otros tantos propietarios a resultas de una herencia familiar. Estos propietarios hicieron en su día la división horizontal de la propiedad en distintos pisos. Sin embargo, no lo hicieron del terreno del jardín, que se encuentra en este momento en situación de proindiviso (…“situación en que se encuentra una cosa o un grupo de cosas antes de ser dividida y repartida entre sus propietarios”). Es decir, que varios familiares son titulares de diferentes cuotas de propiedad del jardín. 
La legislación española establece respecto a esta situación de proindivisión: “Cualquiera de las partes, puede forzar ante un juez, la disolución del proindiviso mediante subasta pública del inmueble. La subasta se celebra a la baja, hasta la aparición de un comprador. Fijado el precio de venta, hay un plazo de tiempo para que cualquiera de los copropietarios lo iguale quedándose con la propiedad al completo”.
Ahora viene el momento de atar cabos: si consigues del Ayuntamiento que califique como edificable el terreno del que tienes una pequeña porción sólo tienes que contar con un constructor que te apoye económicamente en la puja, y negociar económicamente. Un buen negocio para uno de los miembros del proindiviso y una catástrofe para los dueños de las viviendas afectadas, desde los del mismo edificio donde está el jardín, que podrían ver crecer un muro delante de sus ventanas a los escasos metros que permite la legislación vigente, al resto de los vecinos de la zona.
¿Pudiera ser esta la realidad que se esconde detrás de la extraña recalificación de este romántico jardín en el PGOU del Ayuntamiento?
Para más información: http://www.cienladrillos.com/2007/01/17-proindiviso-la-manzana-de-la-discordia
http://www.descubresanlorenzo.com/tag/alarcon/

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